No hace mucho que yo a mi corta edad aprendí a esperar menos de las personas y más de mi, porque después de todo, me encuentro sola con mis desordenados pensamientos cuando me voy a dormir. Cuando voy a dormir, donde más cerca de estoy de la muerte, la muerte, aquel misterio que llega cuando se nos acaba la vida. Lo cierto es que por muy desconocido que sea, no desconozco el hecho de que cuando esa hora llegue me encontraré sola. Ahí mi madre ya no podrá poner la mano en el fuego por mi. Ahí nadie podrá decirme que creía en mi. Ahí estaré sola. Sola con mis actos, aquellos de los que soy muy responsable en esta vida. Responsable soy de cada una de las decisiones que tomo. De mis errores. Errores que cometo día tras día, sintiéndome orgullosa. Porque me veo crecer. A base de golpes.
Sin embargo, de todos los errores que habré cometido, el mayor fue creer en las personas. Personas que, quién me diría a mi que podrían fallarme. Qué viene después si la persona más cercana a ti te falla. Qué viene después si las únicas personas que creen en ti tu las fallas día tras día. Qué viene... si juego a apostar por mi o a apostar por quien cree en mi.
Es una realidad que me veo enfrentada a mi propia realidad.
Miss revolution.
jueves, 16 de junio de 2016
domingo, 28 de febrero de 2016
¿Sociedad? No gracias.
Siempre he pensado, que
yo personalmente sí que podría vivir alejada de la sociedad, y estaría mil veces mejor
sola, que rodeada de esta sociedad llena de estereotipos que solo hacen daño,
miradas que juzgan sin saber, oportunidades que te quitan por ser diferente,
por ser mujer incluso, y realmente no le importas a nadie, hay millones y
millones de personas en el mundo, y que una decida desaparecer, no supondría ninguna
revolución en el mundo. Realmente la sociedad no nos hace ningún favor, creemos
que no podemos estar alejados porque si no, nos sentiríamos muy solos, pero ¿por
qué? Si ya estamos solos incluso rodeados de millones de personas, cada uno le
importa su propio bien sin importarle como se sientan los demás, creamos redes
sociales para ‘’mejorar’’ nuestra sociedad, pero hace mucho tiempo que estas
dejaron de ser sociales, hacemos pública nuestra vida ¿con qué fin? Si a nadie
le importa donde pasaste el fin de semana o con quién estuviste. Hacemos redes
sociales con el fin de ser más sociables, pero cada vez somos menos sociables,
si una persona te dice hola en la calle pasas de largo, y si te lo dice por
chat eres simpático. En fin, hablamos de muchas cosas en las que la sociedad no
nos hace ningún favor, y esta todo realmente mal.
Tal vez esto debería ser un
problema que todos intentemos erradicar desde el principio, aunque el camino
sea costoso.
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